Maururu Monoi

Alejandra es originaria de Santiago, pero tomó la decisión hace 12 años de irse a vivir a Puerto Aysén.

En un momento puntual de su vida, supo que su cultura es poco conocida. Su apellido es Rapa Nui, al igual que sus ancestros. Gracias a ello tomó la iniciativa de buscar algún emprendimiento que le permitiese dar a conocer la cultura Rapa Nui ante los demás. 

Allí nació en el 2020 su negocio, conocido como “Maururu Monoi”, y la idea de empezar a vender aceite de monoi. Dicho producto es originario de Tahití, pero su primer lugar de propagación en Chile fue gracias a la cultura Rapa Nui. 

Este aceite tiene un olor muy placentero y, a pesar de conocerse popularmente por su utilidad para los bronceados en tiempos de verano, también es rico en propiedades regenerativas para la piel y el cabello de las personas. Además, se puede usar a lo largo del año, sin importar la estación.

Luego de insaciables búsquedas, logró concretar relaciones con un distribuidor de aceite de monoi, quien la incentivó a ser su representante de distribución en Chile. 

Una vez lograda la obtención del aceite, quiso ir por más. Y allí fue donde logró contactarse con Anakena, una empresa de cosmética vegana, cruelty free y ecológica. Con esto consiguió completar un mayor catálogo de productos, donde pudo combinar las culturas de Tahití y la Isla de Pascuas. 

La llegada de la pandemia representó retrasos en sus ventas y en la llegada de sus productos. Actualmente, se encuentra con un stock disponible y está haciendo mucha publicidad en sus redes para lograr mantener el flujo de ventas de su emprendimiento. 

“Mi experiencia con Pymes en Línea ha sido súper motivadora. Y al mismo tiempo me he sentido muy orgullosa de ir aprendiendo. Es como una escalera, donde siempre vas subiendo. Ves un curso y vas por el siguiente, y se vuelve adictivo”.

Si disfrutas de la naturaleza, y los beneficios que ella aporta a tu cuidado personal, este emprendimiento es para ti. Síguelos a través de su Instagram: @maururu.monoi

 


Maururu Monoi

Mi experiencia con Pymes en Línea ha sido súper motivadora. Y al mismo tiempo me he sentido muy orgullosa de ir aprendiendo.