Un Aire Dulce

Esta es la historia de: Un aire dulce. La idea parte en Caracas, Venezuela en el año 2015, de la mano de Andrea. Una chica joven, pastelera de profesión, y con muchos años de experiencia en el rubro.

Su emprendimiento se basa en la elaboración de productos pasteleros, panaderos y en el área de bollería.

Al tomar la decisión de emigrar por la situación política y social de su país, Andrea se lleva su emprendimiento consigo, para poder seguir desarrollándolo en su nuevo destino.

Debido a temas de regularización de estatus migratorio en Chile, Andrea toma la decisión de buscar un empleo en una empresa formalizada, y es así como adquiere la oportunidad de trabajar en el rubro de la pastelería para una pyme por un total de dos años y medio.

Al llegar la pandemia a territorio chileno, Andrea se vio en la disyuntiva entre seguir con su empleo formal, o dedicarse de lleno a su emprendimiento. Y es así cómo en febrero del año 2021, toma la valentía suficiente para poner todo su empeño y dedicación al crecimiento de Un Aire Dulce en Chile.

Los cambios a nivel de ventas presenciales que ha traído la pandemia hicieron que Andrea se enfocase primordialmente en las ventas a través de redes sociales, por pedidos y con despachos hasta donde el cliente le solicite. Comenta que no ha sido un proceso sencillo, pero que al paso de las semanas, su cartera de clientes fijos ha ido incrementándose.

Su meta a largo plazo es poder tener su propio local físico, con la ayuda de empleados para así poder masificar su producción. Mientras tanto, Andrea se ha convertido en una fuerza multitarea, donde se dedica ella sola de lleno a la producción, contabilidad, logística y despachos, y manejo de redes sociales de Un Aire Dulce.


Un Aire Dulce

“Pymes en Línea ha sido esa guía que necesitaba para poder darle sentido a los procesos de mi emprendimiento que van más allá de la creación de los productos. Sus clases en vivo, especialmente, han sido un gran aporte y aprendizaje para mi”